Artistas independientes demandan a Google por usar música de YouTube para entrenar su modelo de IA Lyria 3
Un grupo de músicos y compositores independientes presentó una demanda contra Google acusándola de haber utilizado millones de grabaciones protegidas por derechos de autor en YouTube para entrenar Lyria 3, su modelo de inteligencia artificial generativa de música. La demanda pone en el centro del debate la relación entre las plataformas tecnológicas, la IA y los derechos de los creadores.
La demanda, presentada el 6 de marzo de 2026 ante un tribunal federal, alega que Google copió al menos 44 millones de clips y 280.000 horas de música de su propia plataforma YouTube para alimentar el modelo Lyria 3, lanzado el 18 de febrero como el sistema de generación musical por IA «más avanzado» de la compañía. El modelo opera dentro de la aplicación Gemini de Google y permite a los usuarios crear pistas de 30 segundos a partir de indicaciones de texto o imágenes.
De distribuidor a competidor
El argumento central de los demandantes es particularmente relevante para la industria: Google, que a través de YouTube actúa como una de las mayores plataformas de distribución musical del mundo, habría utilizado su posición privilegiada para «pasar de distribuidor a competidor». Los artistas sostienen que la empresa extrajo elementos de audio de los vídeos de YouTube y los introdujo en el conjunto de datos de entrenamiento de Lyria sin pagar a los creadores ni obtener su consentimiento.
La demanda incluye cargos por infracción de derechos de autor sobre grabaciones sonoras y composiciones musicales, eliminación de información de gestión de derechos de autor, elusión de controles de acceso tecnológicos y publicidad engañosa bajo la Ley Lanham. Además, se invocan varias leyes de privacidad y protección al consumidor del estado de Illinois, incluida la Ley de Privacidad de Información Biométrica (BIPA), por la supuesta extracción y almacenamiento de huellas vocales utilizadas para desarrollar el modelo.
Cuarta demanda contra la IA musical
Este caso convierte a Google en el cuarto objetivo legal importante en el ámbito de la IA musical, sumándose a las acciones legales previas contra otras empresas tecnológicas por el uso no autorizado de música protegida para entrenar modelos de inteligencia artificial. Los demandantes argumentan que Google «tuvo todas las oportunidades de entrenar su IA legalmente, pero eligió hacerlo de la manera más barata».
El caso tiene implicaciones significativas para toda la industria musical, especialmente en un momento en que el fraude por streaming vinculado a la IA está en aumento. Según datos recientes de Deezer, la plataforma recibía más de 60.000 pistas generadas por IA cada día durante enero de 2026, y el 85% de las reproducciones de música generada por IA en 2025 fueron fraudulentas.
Para los mercados hispanohablantes, donde la adopción de plataformas digitales crece a un ritmo acelerado, este caso sienta un precedente importante sobre cómo se regularán las herramientas de IA generativa y cómo se protegerán los derechos de los artistas independientes frente a las grandes tecnológicas. La resolución de esta demanda podría definir las reglas del juego para el futuro de la creación musical en la era de la inteligencia artificial.
