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España brilla en el récord de la música grabada en la UE

España brilla en el récord de la música grabada en la UE

Los ingresos de la música grabada en la Unión Europea alcanzaron los 6.000 millones de euros en 2025, un 5,1% más que el año anterior, y representaron ya el 21,3% de la facturación mundial del sector. Así lo recoge el informe Music in the EU 2026 de la IFPI, la federación internacional de la industria fonográfica, presentado en Bruselas. Dentro de ese cuadro europeo, España sobresale como uno de los mercados más dinámicos: creció un 13,7% hasta los 409,5 millones de euros en valor industria, su mejor resultado en más de dos décadas.

El ritmo español multiplica con creces el de las grandes plazas del continente. Mientras el mercado español avanzó un 13,7%, el Reino Unido creció un 4,8%, Francia un 3,7% y Alemania un 1,7%, lo que confirma a España como uno de los motores de crecimiento de la música grabada en Europa. El país ocupa el decimocuarto puesto del ranking mundial, pero su velocidad de expansión lo sitúa por delante de mercados de mayor tamaño y madurez.

El impulso español se apoya en dos pilares. El primero, el streaming: el consumo de audio en plataformas superó los 103.600 millones de escuchas en 2025, un 5,2% más que un año antes, y el entorno digital ya concentra el 87,9% de la música consumida en España. El segundo, la sorprendente resistencia del formato físico de la mano del vinilo: se vendieron 2,18 millones de discos, un 30% más que en 2024 y un 77,8% más que en 2020, en una tendencia que ya reflejaba el récord de consumo musical de España en 2025 y que ha tenido continuidad en el crecimiento del primer semestre de 2026.

A escala europea, el informe dibuja un ecosistema que combina influencia cultural, innovación tecnológica y crecimiento económico. Nueve de los veinte mayores mercados de música grabada del mundo están en la UE y suman 5.100 millones de euros; los ingresos comunitarios crecieron en 293 millones durante 2025. El streaming aporta alrededor del 66% de la facturación europea, y el repertorio local mantiene un peso notable: el 53,5% de los temas que aparecen en los Top 10 anuales de cada país son de artistas nacionales, un dato que subraya la fortaleza de la creación doméstica —también la española, con el auge global de la música en español—.

El estudio destaca, además, el margen de crecimiento que aún tiene el continente. La penetración de las suscripciones de pago en la UE se sitúa en el 27%, muy por debajo del 54% de Estados Unidos y del 47% del Reino Unido. Para la industria, esa brecha es una oportunidad: hay espacio para que millones de europeos —y de españoles— den el salto del consumo gratuito o esporádico a la suscripción, la modalidad que sostiene los ingresos del sector. El buen momento se enmarca en un mercado global que creció un 6,4% en 2025, hasta los 31.700 millones de dólares, encadenando once años consecutivos de crecimiento.

«Europa sigue siendo una de las grandes historias de éxito de la música del mundo. El sector musical de la UE está creando empleo, impulsando la innovación, enriqueciendo la cultura y ayudando a los artistas europeos a llegar a audiencias de todo el planeta», afirmó Victoria Oakley, directora ejecutiva de la IFPI. La responsable reclamó a las instituciones europeas centrarse en «la aplicación y el cumplimiento efectivos de la legislación vigente» y apoyar una innovación responsable en inteligencia artificial «con medidas de transparencia significativas» que garanticen que los creadores puedan ejercer y beneficiarse de sus derechos.

El informe funciona así como una foto y como una hoja de ruta: certifica la salud de la música grabada en Europa —y el papel destacado de España dentro de ella— y, a la vez, avisa de que sostener ese crecimiento dependerá de proteger el valor del repertorio humano frente a la irrupción de la IA y de convertir el amplio consumo europeo en suscripciones de pago. Para España, que crece más rápido que sus vecinos pero aún tiene recorrido en penetración de suscriptores, el mensaje es doblemente alentador: el mercado vive su mejor momento en veinte años y todavía le queda margen para seguir subiendo.