La música en directo se une contra las entradas fraudulentas
El Movistar Arena de Madrid ha lanzado una campaña contra la venta fraudulenta de entradas a la que se han sumado la Asociación de Promotores Musicales (APM), la Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo (ARTE) y Es_Música. La iniciativa, con el impulso de la Comunidad de Madrid, responde a un aumento de las incidencias: 2.083 entradas no válidas detectadas desde septiembre, según el comunicado de la campaña.
La campaña la impulsa Impulsa Eventos e Instalaciones, la empresa gestora del recinto, y nace con vocación de extenderse al conjunto de la música en directo: recintos, promotores, artistas y plataformas oficiales de venta. Es_Música, la federación que agrupa a la industria musical española, ha difundido la convocatoria en su web, donde subraya que la iniciativa está abierta a nuevas adhesiones.
Las cifras proceden de la empresa que gestiona y valida los accesos en el Movistar Arena y en otros recintos. De las 2.083 incidencias, 1.374 se registraron en el propio Movistar Arena y el resto en recintos de Madrid, Bilbao, Granada y A Coruña, según recoge El Mundo. El comunicado habla de más de 15 páginas web presuntamente fraudulentas identificadas y descarta que se trate de casos aislados: lo describe como una tendencia creciente y organizada que afecta sobre todo a los conciertos de mayor demanda.
El episodio más grave se produjo el 4 de octubre en el Movistar Arena, con 478 incidencias en un solo concierto. En 474 de ellas, las entradas se habían comprado en una misma web y no existían en el sistema oficial del evento. Muchos de los afectados habían viajado expresamente a Madrid y pagado transporte, alojamiento y manutención. Al tratarse de conciertos con las entradas agotadas, se quedaron fuera sin alternativa. Los organizadores no han identificado públicamente de qué concierto se trataba.
El recinto ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional en la que pide identificar a los titulares, administradores y beneficiarios económicos de estas webs, e investigar el posible uso indebido de los datos personales y bancarios facilitados en las compras. Al INCIBE le ha solicitado un análisis técnico de los dominios, de sus posibles conexiones y de la aparición de nuevas páginas que den continuidad a las ya detectadas.
El análisis de Impulsa describe patrones comunes en estas plataformas. Venden con meses de antelación fechas ya agotadas en los canales oficiales, imitan la apariencia de webs de reventa con expresiones como «reventa verificada» o «garantía de entrada» y muestran valoraciones que no coinciden con las de portales independientes. Declaran domicilios fuera de España, comparten datos de contacto entre sí y muchas desaparecen tras los conciertos. Algunos compradores, según el comunicado, han detectado cargos no reconocidos en sus cuentas, un extremo pendiente de comprobación policial y bancaria.
El Movistar Arena ha reforzado los controles en los accesos y entrega a cada afectado un documento que acredita que su entrada no es válida, útil para denunciar o reclamar al banco. Aun así, el recinto sostiene que actuar en la puerta no basta y que hay que hacerlo antes, en el momento de la compra. Entre sus recomendaciones figuran comprar solo en canales autorizados, desconfiar de entradas para eventos agotados o con precios muy alejados del original y llamar al 017, la línea de ayuda en ciberseguridad del INCIBE.
La escala del recinto explica la magnitud del problema. Según el ranking de Pollstar, el Movistar Arena fue el segundo recinto con más actividad del mundo en 2025, y su impacto económico en la región alcanzó los 577 millones de euros en 2024. La campaña reabre además el debate sobre la regulación de la reventa de entradas, en el que la industria busca separar el mercado secundario legítimo de las webs que venden entradas inexistentes.
