Spotify afirma pagar 11.000 millones en regalías y redefine su estrategia para 2026
En el contexto de la semana de los Premios Grammy, Spotify ha presentado sus cifras de pagos correspondientes a 2025 y ha esbozado las prioridades estratégicas que marcarán su hoja de ruta en 2026. En su primer gran discurso ante la industria desde su nombramiento como Head of Music, Charlie Hellman confirmó que la plataforma pagó más de 11.000 millones de dólares en regalías durante el último año.
La cifra supone el mayor desembolso anual realizado por un solo retailer en la historia de la música, elevando los pagos acumulados de Spotify a la industria hasta casi 70.000 millones de dólares desde su fundación.
Los datos publicados refuerzan el papel central de Spotify en la economía musical contemporánea. En 2025, la plataforma representó aproximadamente el 30% de los ingresos globales por música grabada, duplicando la cuota del 15% que ostentaba en 2017.
Mientras otras fuentes de ingresos de la industria crecieron alrededor de un 4% interanual, los pagos de Spotify aumentaron más de un 10%. Según Hellman, este desempeño se explica por el incremento sostenido de suscriptores —que ya superan los 750 millones de usuarios mensuales entre planes de pago y con publicidad— y por los ajustes de precios aplicados en mercados clave.
La compañía reiteró que destina cerca del 70% de sus ingresos a los titulares de derechos, una proporción que se mantiene estable pese a la expansión hacia otros verticales como podcasts y audiolibros.
El peso creciente del sector independiente
Uno de los datos más relevantes para el ecosistema independiente es que artistas y sellos indies generaron aproximadamente el 50% del total de regalías pagadas por Spotify en 2025. Hellman destacó además la consolidación de una “clase media” de artistas sostenible, subrayando que hoy existen más creadores que generan más de 100.000 dólares anuales en Spotify que artistas con distribución física en tiendas durante el pico de la era del CD.
Estrategia 2026: destacar en un océano de lanzamientos
De cara a 2026, Spotify reconoce que el principal desafío ya no es el acceso a la distribución, sino el descubrimiento efectivo en un entorno donde se publican más de 100.000 canciones diarias. Para abordar este escenario, Hellman delineó cuatro pilares estratégicos:
1. Storytelling y contexto creativo (SongDNA)
Spotify lanzará nuevas herramientas como SongDNA, que permitirá a los fans explorar los créditos completos de una canción —compositores, productores y colaboradores— y navegar entre catálogos conectados. El video jugará un papel clave para contextualizar los lanzamientos desde una perspectiva humana y creativa, priorizando la autenticidad frente a la sobreproducción.
2. Identidad artística y lucha contra el fraude
Ante el aumento de contenido de baja calidad generado por IA y los casos de suplantación de identidad, la plataforma introducirá nuevos sistemas de verificación de artistas y créditos. El objetivo es proteger a los creadores legítimos y garantizar que las regalías se asignen correctamente.
3. Evolución editorial y curaduría “humanizada”
Spotify avanzará hacia una curaduría editorial más transparente, mostrando a los editores explicando en video por qué apuestan por determinadas canciones. Además, se pondrán en marcha programas diseñados para ofrecer apoyo sostenido a artistas emergentes más allá del momento inicial de descubrimiento.
4. Integración entre streaming y música en vivo
Tras haber impulsado más de 1.000 millones de dólares en ventas de entradas hasta la fecha, Spotify desplegará nuevas funcionalidades para convertir la escucha en asistencia a conciertos, conectando a los fans más comprometidos con las giras y reforzando el ecosistema del directo.
“La competencia sin precedentes convive con una oportunidad sin precedentes”, concluyó Hellman. Para Spotify, el reto de los próximos años será ordenar el ruido, proteger el valor creativo y construir caminos sostenibles para que los artistas desarrollen carreras a largo plazo dentro de una economía musical cada vez más compleja y globalizada.
