La Comisión Europea autoriza la adquisición de Downtown por Universal Music Group bajo la condición de vender Curve

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La Comisión Europea ha aprobado la adquisición de Downtown Music Holdings por parte de Universal Music Group (UMG) en una operación valorada en 775 millones de dólares, imponiendo como condición estructural la venta de Curve, la plataforma de contabilidad de regalías propiedad de Downtown.

La decisión pone fin a una investigación en profundidad de Fase II, un procedimiento reservado a aproximadamente el 1% de las concentraciones notificadas en la Unión Europea, y refleja la sensibilidad regulatoria en torno a la consolidación de infraestructura clave dentro del ecosistema musical.

El remedio estructural: desinversión obligatoria de Curve

Según el análisis de Bruselas, la adquisición en su forma original podría haber generado riesgos para la competencia al permitir que UMG accediera a datos comercialmente sensibles de sellos rivales gestionados a través de Curve. Como medida correctiva, la Comisión aceptó el compromiso de UMG de vender la plataforma.

El Comisario Valdis Dombrovskis calificó la desinversión como un “paso decisivo para proteger datos sensibles y preservar la competencia”.

No obstante, la Comisión concluyó que el resto de activos de Downtown no generaba preocupaciones significativas desde el punto de vista antimonopolio. Entre ellos se incluyen:

  • FUGA, red de distribución B2B

  • CD Baby, plataforma de autogestión para artistas

  • Songtrust, servicio de administración editorial

Estos activos podrán integrarse en la estructura de UMG sin restricciones adicionales.

Presión del sector independiente y campaña internacional

La investigación fue impulsada por una campaña sostenida del sector independiente, liderada por IMPALA (organización paneuropea que representa a sellos independientes) y respaldada globalmente por la Worldwide Independent Network (WIN).

Para el sector independiente, la operación planteaba preocupaciones que iban más allá del acceso a datos de regalías, incluyendo:

  • Control creciente de infraestructura digital

  • Potencial influencia desproporcionada en negociaciones con DSPs

  • Reducción de alternativas en la cadena de suministro independiente

Helen Smith, presidenta ejecutiva de IMPALA, señaló que el resultado “se queda corto”, subrayando que las inquietudes del sector no se limitaban a Curve, sino al impacto sistémico de la integración.

Por su parte, Noemí Planas, CEO de WIN, destacó el logro político de haber forzado una investigación de Fase II, pero advirtió sobre los riesgos globales de consolidación excesiva.

WIN ha instado a gobiernos y reguladores de distintos mercados a vigilar la concentración de infraestructura musical estratégica.

Streaming y poder de negociación

Más allá de la cuestión de los datos, algunos analistas apuntan a que el análisis de la Comisión pudo centrarse en cuotas de mercado tradicionales sin profundizar en dinámicas contractuales del ecosistema de streaming.

Un informe de 2022 de la Autoridad de Mercados y Competencia del Reino Unido (CMA) ya señalaba que el poder de las majors no depende únicamente del volumen de catálogo, sino también de cláusulas como:

  • Garantías de posicionamiento en playlists

  • Cláusulas de no discriminación

  • Condiciones preferenciales en acuerdos globales

Al integrar los más de cuatro millones de creadores representados por Downtown bajo el paraguas de licencias de UMG, algunos actores temen que la major pueda fortalecer su posición negociadora frente a DSPs como Spotify o Apple Music.

Próximos pasos: integración en Virgin Music Group

Se espera que la operación se cierre en las próximas semanas. Los activos adquiridos se integrarán en la división Virgin Music Group de UMG, reforzando su oferta de servicios para artistas y sellos independientes.

En paralelo, IMPALA y WIN han solicitado que UMG implemente un “sistema de transición exprés”, libre de penalizaciones y tarifas de salida, para aquellos sellos y artistas que deseen abandonar FUGA o CD Baby tras la adquisición.

Aunque la Comisión Europea considera que cambiar de distribuidor es relativamente sencillo, fuentes de la industria advierten que la migración de catálogos implica procesos técnicos, contractuales y operativos complejos que pueden afectar a ingresos y posicionamiento digital.

La autorización condicionada de la adquisición de Downtown por Universal Music Group marca un precedente relevante en la supervisión de infraestructura musical en Europa. Si bien la venta de Curve mitiga riesgos inmediatos relacionados con datos sensibles, el debate sobre la concentración estructural en la industria del streaming y la distribución digital permanece abierto.

Para el ecosistema independiente, el resultado representa un logro parcial. Para las majors, confirma que la expansión vía adquisiciones seguirá siendo posible, aunque bajo un escrutinio regulatorio creciente.