Nace FORMA, la asociación de mánagers en España
El management musical español ya tiene su propia casa común. FORMA – Foro de Mánagers se presentó oficialmente el pasado 22 de septiembre en la Sala del Movistar Arena de Madrid como la nueva asociación profesional que agrupa a los mánagers de la música en España, con más de 150 socios que representan a más de 800 artistas y productores. El acto, patrocinado por Baila.fm, reunió a numerosos representantes institucionales y profesionales del sector.
El peso del catálogo representado da la medida de la iniciativa. Entre los artistas cuyos equipos forman parte de FORMA figuran nombres como Amaia, Amaral, Arde Bogotá, Bad Gyal, C. Tangana, Dani Fernández, Dellafuente, Kiko Veneno, La M.O.D.A., Lia Kali, Los Planetas, Mala Rodríguez, Rodrigo Cuevas, Rufus T. Firefly, Sanguijuelas del Guadiana, Vetusta Morla o Violadores del Verso. Con esa base, la asociación nace con vocación de convertirse en interlocutor imprescindible ante instituciones y resto de la industria.
Su presidente, Joan Vich (Ground Control), resumió el espíritu del proyecto durante la presentación con una declaración de intenciones: «Queremos que el foco vuelva a lxs artistas». La misión general de la entidad pasa por contribuir a construir una industria musical «más humana y sostenible».
Entre sus objetivos estratégicos, FORMA sitúa en primer plano el reconocimiento del mánager como motor y catalizador del talento, y la clarificación de la situación laboral y fiscal de artistas y creadores, una reivindicación histórica del sector. La asociación defiende también más apoyos a las giras, a la movilidad internacional y al desarrollo de carreras; una remuneración justa para los creadores y sus equipos; la protección de los derechos de los artistas —con especial atención al consentimiento y al control en el uso de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial—, y el reconocimiento de la música como sector estratégico, tanto cultural como económico.
La vocación de la entidad es también internacional. Desde el pasado febrero, FORMA es miembro activo de EMMA (European Music Managers Association), la federación que agrupa a las asociaciones de mánagers de Europa y que en los últimos años se ha consolidado como interlocutora de plataformas y administraciones, como reflejó su alianza con YouTube Music. Su directora general, Jess Partridge, celebró la incorporación del mercado español, al que describió como uno de los más colaborativos y participativos del continente.
La junta directiva para el periodo 2026-2028 la preside Joan Vich Montaner (Ground Control), con Keina García Varela (Ártica) como vicepresidenta, María Isabel Moya Teruel (Emerge) en la tesorería y Aitor Costas Pena (Nuevacosta) como secretario. Completan el equipo los vocales Marcos García Martín (Ayuken), Luis Gómez Gómez (Black Izar), Catalina Rosselló Alcina (As de Guía) y Marina Roveta Vela (Producciones Submarinas), con Nuria Castañer Carrasco (LaRubiaProducciones) en la gerencia. La Unión Fonográfica Independiente (UFi) ha dado ya la bienvenida a la nueva entidad y ha subrayado que el trabajo conjunto entre sellos y mánagers es clave para un sector más fuerte y unido.
El nacimiento de FORMA llega en un momento en el que el oficio ha cambiado profundamente. La figura del mánager tradicional ha dado paso a estructuras 360º que combinan edición, booking, marketing y gestión de carreras, y cuya relación con artistas y autores es cada vez más compleja, sobre todo cuando se sale al extranjero. Así lo recoge el reciente estudio del Instituto de la Música sobre la exportación de la música española, que describe un sector atomizado y con dificultades para fijar objetivos compartidos, precisamente el tipo de carencia que una asociación de este perfil aspira a corregir.
El reto de FORMA será convertir su amplia representatividad en capacidad de influencia real: en la negociación de un marco laboral y fiscal adaptado a la intermitencia de la profesión, en las políticas de apoyo a la movilidad —un terreno en el que ya se han dado pasos como la guía de movilidad internacional del Instituto de la Música— y en el debate sobre la IA, donde los equipos de los artistas reclaman voz propia. Si logra articular esa agenda común, el management español dejará de ser el eslabón menos visible de la cadena para sentarse, por fin, en la mesa donde se decide el futuro de la industria.
