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Spotify busca derechos para vídeo en vivo de festivales

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Spotify, que al cierre del primer trimestre de 2026 acumulaba 761 millones de usuarios activos mensuales y 293 millones de suscriptores Premium, ha iniciado conversaciones con promotores de festivales musicales para obtener los derechos de retransmisión de vídeo en directo en su plataforma. Según un informe de Bloomberg publicado el 8 de junio de 2026, la empresa sueca ya ha comenzado a incorporar imágenes de algunos eventos en vivo, entre ellos un concierto de Dua Lipa en Ciudad de México. La plataforma declinó hacer comentarios al respecto.

El primer salto al vídeo en vivo: más allá del audio

Se trata de la primera incursión de Spotify en el vídeo en directo. La plataforma sí había intentado el audio en vivo con Spotify Live, un servicio que cerró tras dos años de experimentación. Ahora la compañía apunta a algo mucho más ambicioso: capturar las audiencias masivas que los festivales generan y que hasta ahora han sido territorio casi exclusivo de YouTube. La plataforma de Google lleva más de una década retransmitiendo en directo el festival Coachella —considerado por Bloomberg el mayor de América del Norte—, atrayendo a millones de espectadores en cada edición. Disney+ y Hulu también han apostado por este formato, emitiendo festivales como Bonnaroo, lo que confirma el interés generalizado de las grandes plataformas por el contenido musical en vivo.

La apuesta de Spotify por el vídeo, no obstante, no es nueva. En diciembre de 2025, la plataforma extendió los vídeos musicales oficiales a los usuarios Premium de Estados Unidos y Canadá, acompañados de nuevos formatos como actuaciones en directo y versiones de canciones. «Los vídeos musicales son a menudo el momento en que el mundo de un artista de verdad hace clic para un oyente: cuando la canción y los visuales se fusionan y convierten una reproducción en fandom», declaró Charlie Hellman, responsable de Música de Spotify, durante el lanzamiento de aquella función.

Entradas, vídeo y publicidad: la estrategia del superapp musical

La ofensiva en vídeo en directo llega acompañada de otro movimiento igualmente revelador: el lanzamiento de Reserved, una función que reserva entradas para conciertos a los superfans dentro de la suscripción Premium estándar, sin coste adicional. Spotify firmó un acuerdo plurianual con Live Nation para este servicio, adelantándose a competidores como Apple y Amazon. Según Bloomberg, la compañía está pagando «decenas de millones de dólares» por esos derechos de acceso anticipado. «Este verano, cuando empecemos a lanzarlo, lo haremos con Live Nation en un acuerdo plurianual, de modo que Spotify será el servicio de música exclusivo que ofrezca este tipo de beneficio a sus miembros», explicó Hellman.

Bloomberg compara la estrategia con el modelo de American Express, que fideliza a sus titulares con acceso preferente a eventos. En otras palabras, Spotify ya no aspira únicamente a ser la mejor plataforma de escucha: quiere convertirse en la puerta de entrada integral a la música en vivo. El negocio publicitario, identificado como un flanco débil, también forma parte del cálculo. Los ingresos por publicidad crecieron apenas un 3% interanual en el primer trimestre de 2026, hasta los 385 millones de euros (unos 450 millones de dólares), arrastrados por una caída en los precios publicitarios. Ampliar el catálogo de vídeo significa más inventario publicitario y, potencialmente, tarifas más atractivas para los anunciantes.

No faltan, sin embargo, las voces críticas. Algunas fuentes del sector citadas por Bloomberg advierten de que la apuesta por podcasts, audiolibros y vídeo podría ser una estrategia para reducir el peso relativo de la música en la plataforma y, con ello, los royalties que perciben los artistas. La tensión entre la ambición de Spotify de convertirse en un superapp del entretenimiento y los intereses económicos de la comunidad creativa continúa siendo uno de los debates más relevantes de la industria musical. Por ahora, los festivales aguardan para ver qué condiciones pone sobre la mesa la empresa que dirige el co-CEO Gustav Söderström.